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8 Sep 2020

Mascarillas contra el coronavirus: cuáles protegen, cuáles no y cómo usarlas

Las mascarillas se han convertido en la imagen icónica de la crisis del coronavirus. Pero no todas son iguales ni protegen del mismo modo. ¿Qué diferencia hay entre las mascarillas quirúrgicas y las que tienen válvula? ¿Sirve para algo hacerse una mascarilla casera, de papel higiénico o con tela, como las que se ven en muchos tutoriales han surgido durante la pandemia?

Es más: ¿deberíamos usar mascarillas para bajar al supermercado y frenar la diseminación del coronavirus, o es contraproducente? 

¿Por qué las mascarillas nos protegen?

El coronavirus se contagia, sobre todo a través del contacto con las gotas respiratorias que se generan cuando una persona enferma tose, estornuda o habla. «El mayor riesgo de contagio está en la producción de gotas, como las de saliva, que contengan el coronavirus«,

Primero, cuando estas gotas quedan en alguna superficie, entramos en contacto con ellas y después nos tocamos la nariz, los ojos o la boca. Por eso hay que lavarse de forma correcta las manos con agua y jabón, o con una solución hidroalcohólica, y con frecuencia: se recomienda frotarlas durante unos 20 segundos. Pero el coronavirus también se transmite por el aire, «porque cuando estornudamos, tosemos o hablamos se desprenden gotas».

No obstante, estas gotas alcanzan una distancia máxima de un metro. Por eso hay que respetar esta distancia de seguridad entre personas o superior,

Por un lado, si estamos enfermos (aunque no tengamos síntomas) se evita que las gotas con coronavirus salgan al exterior, y también su diseminación. Por otro, nos protege de las gotas de saliva de otra persona y evita que nos llevemos las manos a la boca. Pero ni todas valen ni todas son igual de efectivas en estas tareas.

Tipos de mascarillas

1. Mascarillas quirúrgicas

Cubren la boca y la nariz, y están fabricadas con sustancias de polipropileno, un polímero parecido a la celulosa vegetal, o de celulosa.

Es decir, no deja de ser una mascarilla de papel de diferentes capas, normalmente tres.

Solo evitan que las gotas con virus salgan al exterior. «No están diseñadas para proteger de fuera hacia dentro, solo protegen de dentro hacia fuera». No sirven, por tanto, para protegerse del ambiente, pero son útiles para evitar la diseminación del virus, que este no salga.

2. Mascarillas filtrantes

Se conocen como FFP (filtering face piece) y contienen un filtro de micropartículas que impide la circulación del virus de fuera hacia dentro. Su finalidad es proteger a quien la lleva puesta. Existen tres tipos, según la eficacia de su filtro:

  1. las FFP1, que filtran el 78% del aire
  2. lasFFP2, el 92%
  3. FFP3, las más eficaces, el 98%. Algunas tienen una válvula de exhalación para reducir la humedad en el interior de la mascarilla.

Las mascarillas FFP2 y FFP3 sí impiden la entrada del coronavirus.

 

3. Mascarillas caseras: de papel higiénico o de tela

Las mascarillas caseras hechas con papel higiénico, tela u otros tejidos no están médicamente comprobadas, ni autorizadas. Tienen poca acción protectora: la que apenas ofrecería un pañuelo de papel o de tela, porque no son más que eso.

4. Mascarillas contra gases y vapores

Tienen la misma capacidad que una mascarilla quirúrgica. Están pensadas para sustancias tóxicas como la pintura y los aerosoles, pero no para frenar la inhalación ni exhalación de microorganismos como el coronavirus. Para esto solo sirven las FFP2 y las FFP3.

Preguntas frecuentes sobre las mascarillas

Si bajo a comprar, ¿me pongo la mascarilla?

Las mascarillas quirúrgicas pueden ser útiles para evitar la diseminación del virus porque evitan que salgan al exterior. Se puede usar si vas al supermercado o si vas a la farmacia, ya que podemos ser un vector sin saberlo, por ejemplo, asintomático, y evita la posibilidad de contaminar superficies. Pero, una vez más, no protegen de fuera hacia dentro. 

¿Las mascarillas se pueden lavar y reutilizar?

No, las mascarillas quirúrgicas no son lavables. Al ser de celulosa, si las lavamos, pierden las características del filtro y se desharían. Las mascarillas filtrantes sí pueden reutilizarse si las mantenemos en buenas condiciones higiénicas, igual que las que protegen contra los gases. Las de tela, aunque menos eficaces, sí se podrían lavar con una solución de lejía, pero no son aconsejables.

¿Cómo hay que ponerse una mascarilla?

De utilizarlas, hay que ajustarlas muy bien a la nariz, de forma que tapen la nariz y la boca. Y si son de atar, hay que fijarlas a la nuca lo más fuerte posible para que se ajusten bien. La mayoría de las que vemos se colocan con dos gomas detrás de las orejas y dejan muchos espacios; aunque cumplen el objetivo de proteger de dentro a fuera.

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